Mi amiga araclienta y yo en un momento de ocio, prestando atención a lo que se escribe y dice de ella reafirmamos la teoría de la parvulita sobre el aleteo de las mariposas.
Nosotras, ignorantes del caos que provocamos en otra ciudad, nos divertimos cual mujeres sabias y libres. Viviendo nuestra vida y no la vida de los demás. Nos la pasamos tan bien que no necesitamos del recurso big brother (maldito 1984 y malditas todas las televisoras que lo compraron) para tener de qué hablar en una charla de sobremesa o en la barra de un bar.
Pero bien sabemos que los que gustan de hablar son personajes y personalidades sin vida, incapaces de mantenerse a flote y tener un poco de sentido común. Con esto me refiero a no dar información que no les pertenece, hurgar en vidas privadas y luego ofrecerlas como ave de mal agüero a cambio de un trago, pero bien sé hay un cobrador justiciero… El karma, y como diría la Gravi: “al que obra mal se pudre el agujerito”, por ello considero es importante explicar un poco del karma y que tú, sí TÚ, sepas que te estoy viendo…
Algunas personas como yo sufrimos de los que denominaremos instant karma, por ejemplo hacemos algo malo a alguien y nos pasa algo similar a los pocos días, tenemos un acto de nobleza y la vida nos favorece, he aquí algunos ejemplos:
- Por batear a un feo te van a batear 10 papis guapos.
- Por hacerle un favor sexual a un feo te acostaras con 4 guapos y además un brasileño cachondo.
- Por regalar un pisto te van a invitar a 2 borracheras.
- Por entablar una relación del tipo íntimo con el premio regional de locura me acostaré próximamente con el premio nacional de alguna putería académica, mismo del que me podré colgar para ser famosa.
- Por enseñarle a un señor amargado que lo que mira en el Golden channel –soft porn- no es el sexo; la vida me va a premiar dándome la oportunidad de poder encerrarme 8 horas en un motel con un regio guapo.
- Por no patearle el trasero al condenado machista, old school y mal agradecido que dice: “a cuántos les has hecho eso” la vida me mandará a un sujeto del que yo pensaré: bendito sea Dios que ha hecho muchas veces “eso” porque ya se tituló -y con honores- en tan noble práctica.