martes, 27 de diciembre de 2011

Amigas, Maestras y Exorcistas



Este año fue para mi como 1 año perro, siento que miré y me miré, aprendí, escuché, amé, VIVI y sobreviví, hice tantas cosas que pareciera hubieran sido 7 años. Cambié de trabajo, tomé clases maravillosas, conocí mujeres que quiero sean mis maestras en la vida, viajé y conocí más pares de mi, aquí aplica algo que leí hace poco: los espejos al igual que de la copula multiplican a los seres humanos (as), yo me sentí multiplicada, estaba en otras mujeres, es como si fuéramos una en diferentes pieles, tallas y países pero una misma: las mismas historias, las mismas causas, las mismas luchas, las mismas tristezas, somos espejos.

Me calentaron las enaguas en múltiples ocasiones, puros amorios ladinos, nocturnos, huidos y fugases, tengo una herida más pero no de muerte. Decidí alejarme de gente que creo está más dañada que yo –por ejemplo, la incestuosa que gusta ir a escuchar a las sesiones AA con la intención de agarrar vatos vulnerables para que se la cojan, bueno, aunque tiene cosas rescatables como que es mi fan y soy su principal referencia teórica, aún así, la prefiero lejos-. Fui víctima de los celos femeninos en repetidas ocasiones, y de la traición académica de un patriarca que dice que me quiere y admira, que se meta su cariño y admiración por el… NO quiero sus halagos quiero su respeto.

El más arduo aprendizaje fue entender que de la memoria son escupidos los pensamientos y las palabras que se convierten en acciones de urgencia. Escuché al cuerpo hablarme después de una pérdida, entendí lo que es el duelo corpóreo. Perdí cariños de la vida: la violencia y las balas vinieron por unos de mis afectos, estuve inmersa en lutos y sigo padeciendo duelos. Debo decir que por primera vez la soledad me empañó la mirada y pensé con gran nostalgia en Alfonsina, bendita Alfonsina que se vistió de mar.

En el proceso de adquisición y refrendamiento de conocimiento estuvieron siempre mis amigas, unas a la distancia y otras abrazándome y sirviéndome tragos. Ellas me recordaron que las letras salvan, y que la respuesta está en el fondo del vaso y en mi misma. Hubo unas que me solaparon bebiéndose conmigo los tragos de amargo licor para después ir a ponchar los neumáticos de un blasfemo lengua larga, otras, me invitaron a trabajar con ellas: pisé escenarios, di talleres y clases de lo que sé de la teoría y de la vida. Las que pintan el mundo de morado me recordaron que hay mujeres que son como luciérnagas que iluminan y hacen que una las quiera por su luz propia. La Aracle Queen, desde el viejo mundo, me recordó que no hay que distraerse de las cosas realmente trascendentales de la vida. Las rojas, las que piensan y viven en rojo, me demostraron que aún la izquierda está donde va la izquierda, ellas me motivaron a usar de nuevo mis zapatos rojos.

Con mis mujeres y de mis mujeres entendí que:

Tengo alas, verdaderas alas de cóndor.

Hay separaciones naturales tipo las placas tectónicas; los intereses, gustos y compañías se mueven pero el afecto y el respeto se mantienen.

Prefiero el silencio; el silencio después del ruido, el que va cargado de sentido.

Me gustan las despedidas esperanzadoras.

Hay que evitar abrir heridas ya viejas y casi sanas, los curitas que sirvieron hace años no significa que servirán ahora.

Me gusta que mis amigas me recuerdan en todo momento que detrás de cada “gran mujer” hay un idiota que le hizo una chingadera previa. A veces, las “grandes mujeres” nos topamos con pendejos pero...No hay nada que un exorcismo no haga para alejar a los endemoniadamente pendejos.

Me gusta que mis amigas tengan una moral bastante laxa y una ética que pesa como el plomo. Sabemos que la moral no es más que un árbol que da moras y no de las moradas.

Me gusta mucho que digan que mis amigas y yo somos: putas, ateas irredentas, trasnochadas, machuquis, galletonas, locas, depresivas, histéricas, ninfómanas, borrachas, MALAS, y casi en palabras de H. Simpson: "brujas gay a favor del aborto." Marieeeelaaaa.
Todo lo que dicen de ellas y de mi solo significa algo, que defendemos la voz propia, que nos acompañamos y vamos bien por el arduo camino por ser lo que queremos ser.

6 comentarios:

zorik dijo...

Tan malas que son lo mejor.

Confieso que me gusta pensar que hay mujeres como tú. Como hombre barato, inseguro y con ocasional complejo de "pavorreal" creo que saber de ti me aterriza. No sé si pueda hacerme entender, o si te lo han dicho antes, es como si a la luz de lo auténtico te das cuenta de que tan bien o mal estás hecho.

No nos hambrees escribiendo tan esporádicamente! Me emociona chingón que hayas hecho tanto movimiento, y yo si quisiera que escribieras más para saber qué aprendes o que piensas de lo que quieras compartir.

BEsotes, Bruja Jedi.

La Reina del Sotol dijo...

Como dije antes, hasta una llanta de tractor buscaría la forma de ponchar por usted.

Jinete_Enmascarado dijo...

pues que buen año tuviste, espero que el que venga sea aun mejor,


Pd. no le puedes dar a una de tus amigas ninfomanas mi telefeno, digo para comprobar si es ninfomana de verdad ajaj

saludos y feliz fin de ño y prospero año nuevo

Aracle Queen dijo...

La vida es como el box, crees que vas ganando por puntos aunque sabes que terminará por ganarnos por knockout. Lo interesante es la pelea, caer reventado pero levantarse y seguir.
Eres una peleadora incansable para conseguir lo que es justo y también lo que te gusta.
Ojalá hubiera menos pendejos y más hombres que supieran merecer a grandes mujeres. Menos cobardes y más valientes.
Y ojalá los verdaderos valientes salieran sin armas, para merecerse lo que dicen que es suyo.
Reclamo mi whisky, uno doble y sin hielo, y unos músicos que canten a mi lado la canción del venadito.

lazurdacaraza dijo...

La sonrisa y el bienestar que me provoca una pluma femenina (feminista) sólo se compara con una copa de vino compartida en aquelarre.
Abrazo violeta!

lazurdacaraza dijo...

La sonrisa y bienestar que me provoca la pluma femenina (feminista) sólo es comparable a la copa de vino compartida en aquelarre.
Un abrazo violeta!