He recibido mensajitos de amor, positividad, golosinas, florecitas, hasta una rolita. ¡Carajo! Nada que se pueda tomar, fumar o inyectar. Para mí el día de San Valentín no representa más que un día dedicado a la patética mercadotecnia. Me da la impresión que sólo festejan las parejitas ñoñas que creen que su canción es lo mejor del universo ¿No se dan cuenta que es la de otras 100000 parejas más? Esos son quienes gustan mirarse a los ojos todo el día, pero el cabrón es de los que en cuanto se va la novia al baño le mira las tetas a la mesera. Empezando la semana le decía a mi amiga Mariela que lo que hay que celebrar son las mentiras, traiciones y decepciones a las que hemos sobrevivido. A mi hace mucho ya me hirieron de muerte, las otras heridas que tengo ni siquiera son condecoraciones, son raspones que no me han hecho sufrir demasiado, pero me gusta hacer aracle y es material para mi blog.
El asunto más nauseabundo en las celebraciones del amor es que todo lo relacionan con el corazón para hablar de sentimientos, yo creo que las malas pasiones sí van en ese órgano, pero las que dan la fuerza vital, son reflejo de honestidad y hasta hay espíritu real deben representarse con el hígado, y un poquito con el cerebro, y en lo aplicable debe de tener la esencia de la post guerra, tipo la danza butoh.
Para sobrevivir estos atroces días -además de emborracharme y hacer fiestas-, he decidido hacer una limpia en mi vida, ya es hora de descolgar cadáveres emocionales que nomás apestan y ocupan espacio.
El primer cadáver a sacar fue el señor sin ética. Caí en cuenta que como no lo veo no lo extraño, así que me es fácil no querer contacto físico con él. Lo quise por que soy una retorcida y como no lo necesito puedo quererlo. Pero hay cosas que pesan más que ese cariño, por ejemplo, me cansaba portarme amable, ser complaciente con quien nunca ha sido mi amigo y ni siquiera confío en él. Pese a su doble moral y la poca sensación de bienestar que tenía en su compañía, podía seguir teniéndolo de amante, el sexo hace que una se confunda, pero cuando me enteré que sus últimos trabajos los consiguió sin haber tenido ningún merito propio, cuando leí un cuento suyo - historia con justificaciones machistas de una tetona que se llama María ¿qué no sabe que todos los escritores ya tiene una María?- Además cuando le puse atención a cada una de sus palabras y silencios, me di cuenta que no me representa en nada. Nuestros afectos deben representarnos. No puedo querer si no respeto, yo quería respetarlo, esperaba que él me bateara, sólo así podría haber recuperado el respeto que le tenía. Como él no lo hizo y yo me harté de él, el lunes, opté por ir a su casa por mis pertenencias e irme a dormir con un guapo que me habla con los ojos y no sale de mi casa sin tender la cama. El muerto al pozo y la viva al gozo.
Otro cadáver que decidí enterrar es una morrita que se cuelga del dolor ajeno, ella siempre que ve publicada una nota que tiene que ver con violencia feminicida gusta comentarla y re-postearla, sin embargo, no hace mucho, confundió a dos mamás con hijas asesinadas, siempre está de lucida haciendo comentarios y buscando cualquier pretexto para tomarse fotos, encuerarse y decir que es una pieza dedicada a las víctimas, la muy pendeja ni si quiera sabe de que se trata, pero se atreve a decirse artista, y creadora comprometida con las mujeres, va a festivales de mujeres en otras ciudades donde se la pasa hablando de lo que ocurre a las mujeres en Juárez y Chihuahua, se cuelga del dolor. Esa estupidita jamás acompaña a las víctimas, pero eso sí, se la pasa escuchando charlas para poder reciclar temas de conversación e ideas, por que dice ella trabaja con el dolor. ¡Dolor mis ovarios! A esa gente es a la que hay que evidenciar cuando piden una beca o se acercan para preguntar y pedir opiniones.
Un cadáver -pero que fue incinerado-, fue el de una sicótica que llamaré “La Plena.” Ella me provoca algo que no sentía desde que vi Eso el payaso. La sujeta en cuestión, fue una mala herencia. Ella se nos pegó como garrapata a mí y a un bonito grupo, clan etílico amistoso fomentador de conocimiento y paz. La plena quería ser nuestra mejor amiga en el universo; hurgaba indiscriminadamente en nuestras vidas, hablaba imitando mi tono de voz y se quería apropiar de mis santuarios, lo jodido de tener gente como ella cerca, además de marearte y tú y tus amigos ser su único tema de conversación, es que llega un momento donde no sabes si su ideal en la vida es ser una extensión de tu maldad, o solamente tiene más psicopatologías que tú. Su historia que me dio más miedo fue cuando me contó que su perra es su hija y que lloró cuando la mascota tuvo su primer celo -dijo "ya es una adulta"-, afirmaba que la Chuchita hablaba con ella y me decía que su hija me extrañaba.
En resumen es temporada de cortar cabezas, enterrar cadáveres, reconocer me gusta enamorarme y diez minutos después ya estar pensando en otra cosa. Me enferma y enerva que a las amorosas nos vean como un salvavidas. Me gusta no sentirme perseguida, saber que no me escondo, ni huyo, me hace feliz que la gente que no es de mis afectos no sepa donde estoy. Me hace más feliz refrendar constantemente a quien quiero y trabajar por lo que creo, me gusta seguir escandalizando y haciendo de la maldad una fiesta. Sé bien que los seres humanos se merecen los unos a los otros, por eso en mi vida la gente que está es la que merece estar a mi lado, sólo hay gente bonita, inteligente y buena onda. Y yo al igual que Rigo soy amor....